Es Cruce den Juanito Marge
Una carta a la altura de una historia que forma parte de Ibiza
Hay lugares que trascienden la gastronomía para convertirse en parte de la memoria colectiva. Es Cruce es uno de ellos. Su historia comienza en 1966, cuando Juan Marí Prats, conocido por todos como «Juanito Marge», abrió un pequeño restaurante junto a la iglesia de Sant Rafel. Lo que empezó como un modesto comedor familiar fue creciendo gracias al esfuerzo, la cercanía y una cocina auténtica, convirtiéndose en escenario de innumerables bodas, bautizos, comuniones y celebraciones que marcaron la vida de generaciones de ibicencos.
En 1976 nació el actual Es Cruce, un espacio concebido para recibir a más comensales sin renunciar al espíritu familiar que siempre lo ha definido. Décadas después, el restaurante sigue siendo un referente de la gastronomía tradicional de Ibiza y un lugar donde cada comida continúa creando nuevos recuerdos.
Con una trayectoria tan emblemática, la experiencia del cliente debía reflejar el mismo nivel de cuidado y autenticidad que caracteriza a su cocina. Desde YATÚ STUDIO © concebimos una carta que no fuera únicamente un soporte informativo, sino una extensión de la identidad del restaurante.
El proyecto parte de una cubierta elaborada artesanalmente en madera natural, diseñada y fabricada íntegramente en nuestro estudio. Cada pieza ha sido cortada y grabada con tecnología láser de alta precisión, logrando un acabado limpio, elegante y atemporal que realza la nobleza del material y pone en valor el logotipo de Es Cruce como auténtico protagonista.
El interior se ha producido mediante impresión digital de alta calidad sobre un soporte sintético lavable, especialmente seleccionado por su extraordinaria resistencia al uso intensivo, la humedad y el paso del tiempo. Un material pensado para el exigente ritmo diario de la restauración sin renunciar a una presentación impecable.
El resultado es una carta robusta, funcional y sofisticada que combina artesanía, tecnología y diseño contemporáneo. Un elemento creado para acompañar durante muchos años la experiencia de quienes se sientan a la mesa de Es Cruce, reforzando la percepción de calidad desde el primer contacto.
Porque cuando un restaurante lleva casi sesenta años formando parte de la historia de Ibiza, cada detalle merece estar a la altura de su legado. Y esa es precisamente la esencia del branding: transformar los objetos cotidianos en experiencias memorables que hablan de la personalidad y los valores de una marca.